Suspiros de amor.

Estaba allí con ellas, compartiendo roces, caricias, besos y lametones, disfrutando del delicado sexo femenino a seis manos, dejándome hacer lo que más me gustaba, haciendo lo que más les gustaba. La devoción con la que se miraban casi se podía ver como una onda que las envolvía con extremo cuidado, recorriendo cada poro de…

Buscando modos.

Fue imposible. Las leyes de la física no engañaban y, aunque lo intentó, no logró meter los dedos entre la lycra y mi piel, mirando con frustración el apretado traje de baño. “A ver si no te lo vas a poder quitar nunca”, pareció bromear. Pero no desistió. Se quedó mirándolo, intentando buscar algún hueco…

Causa y efecto.

El día estaba estupendo para pasarlo echada al lado de la piscina, tostando el cuerpo al sol, todo el cuerpo, un noventa y nueve por ciento de él, porque el biquini era tan pequeño que hasta mis labios desistieron y escaparon a la lycra, liberándose de ella, dejando que fueran clítoris y pezones los que…

Y ahora Sandra.

Sandra llegó con fuerza, ahogando a Marta con sus labios, dedicándome un guiño mientras se colocaba a su lado en el sillón, agarrando sus muslos con fuerza, su nuevo apoyo, siguiendo la ruta que sus dedos le pedían. Desde el otro lado del sofá, observé el placer con que sus bocas se comían, escuchando el…

Tres por uno.

Tres por uno. Tres a por uno. Tres lenguas calientes a por su pene ardiente… No fue una pelea ni una lamió más que otra, fue un juego en el que lo  compartimos entre besos, rozándonos, perdiéndonos en el trayecto cuando nuestros labios se acercaban demasiado, como imanes de deseo. Tania en medio y Brenda…

Llamas.

Sus manos sobre mis ingles, haciendo la presión justa para que mis suspiros animaran a los suyos, para que mis labios se empañaran del vapor de mis jadeos y los paralelos se ahogaran en deseo. Podía olerme, podía olerlas a ellas. Los rastros de perfume activados por el calor de la piel, las notas ácidas…