Ironías de la vida.

“¿En serio?” “Que sí…, ¿no te interesa?”, preguntó Brenda extrañada. “Pues claro…, es solo que no me lo esperaba…”, dije agradeciendo después que pensara en mí. “Qué risa, ahora que estoy aquí abajo, me salen cameos ahí arriba…”, añadí con tono sarcástico. “Típico…” Continuamos hablando, concretando detalles, intercambiando teléfonos y terminando por hablar de nuestras…

Inspiración.

“Qué mierda…”, resoplé hablando conmigo misma, desganada, viendo el reloj pasar las horas sin que del lápiz saliera el mínimo ápice de inspiración. Recorrí de memoria las grietas de la mesa donde, se supone, producía millones de ideas maravillosas, donde la creatividad fluía de forma armoniosa, la misma en la que, las horas pasaban con…

De vuelta.

Otra vez este antro… Entré en el piso sonriendo, intentando actuar de forma natural para que mi chico no se diera cuenta de mi pesar, fingiendo estar a gusto. Cómo echo de menos Santa Cruz… Puse el bolso sobre la silla,aunque en mi mente lo había aventado con fuerza, haciendo que rebotara en el espaldar…

Cinco días de secano.

Llevábamos días sin parar. El trabajo dentro y fuera de casa se acumulaba, sin darnos tregua a descansar. Los días se habían hecho cada vez más largos sin que hubiéramos firmado ningún trato, y las noches, cortas, haciendo cosas hasta última hora y madrugando día sí y día también. Por el pasillo, escuchando música celestial…

Firma.

Sentada frente al escritorio, llena de vida, con todos los apuntes rodeándome, me dispuse a llevar a cabo las mil ideas apuntadas demasiado rápido, encendiendo el portátil para echarle un ojo a las fotos sacadas, a las medidas tomadas y a la ilusión condensada de la clienta, que se proyectaba en estrés por querer hacerlo…

A solas.

Cuando el cansancio es tal que no sabes cómo ponerte, que parece mentira que tengas tanto sueño y seas incapaz de dormirte, estirando el cuerpo hasta coger la postura, esperando ese momento en que el colchón te engulla para llevarte a otro lado…, así llegó mi chico, cansado, ojeroso y dolorido. La maratón de pintura,…