Rapidito.

Todo es cuestión de puntos de vista. La toalla mojada que siempre resulta pesada, parece un ligero pañuelo de seda cuando te la quitan, deslizándola por tu piel sin esfuerzo; y el frío de la piel húmeda recién salida de la ducha, se convierte en un agradable y reconfortante calor bajo su mirada. Mis pantorrillas…

De nuevo…

La visión de Brenda subida al bordillo de la piscina degustando a Tania, había hecho que la piscina casi hirviera. Su culito en pompa por fuera del agua dejaba ver sus labios brillantes e hinchados, mientras se movía acompasada, embistiendo con la lengua a su chica, que disfrutada echada, muy abierta, expuesta. Rodeé a mi…

Flores.

“Deberíamos pensar en coordinar mejor los disfraces, anoche no se sabía de qué íbamos vestidas”, dijo Marta con razón, refiriéndose al compendio de pelucas, antifaces y tutús que nos habíamos encasquetado, sin importar nada, sin seguir una lógica, solo pensando en salir. “Bueno, si con lo que tenemos no hacemos un maquillaje apropiado…, todas de…

Entrando en confianza.

El olor a mar me llevaba tentando toda la mañana, mientras iba de un lado a otro de la casa y más tarde, al verlo tan azul, tan asequible, al hacer recados. El bolso de la playa me tentaba cuando le echaba alguna mirada de reojo, pillándome en cada una de ellas, hasta hacerme sucumbir…

Exhibicionistas, voyeurs y viceversa.

No hice nada más. Despistada o a conciencia, lo más que logré hacer fue llegar a casa, inmersa en mi mundo, absorta por los pensamientos lujuriosos que me rodeaban, como sátiros que bailaban a mi alrededor recordándome los momentos vividos en su canción. ‘Te vió disfrutando…’, decían… ‘De tu cuerpo gozando…’, entonaban… ‘Sus noches acompañaste…’…

Secadita.

Todavía entre jadeos cerramos el grifo, ella aún con la espalda apoyada en la pared de azulejos y yo respirando su dulce aliento. Logramos abrir la mampara con las piernas temblorosas, emergiendo de entre el vapor, chorreando, llegando a las toallas y abrazándonos a ellas sin dejar de mirarnos. Me sequé la cara primero y…