Tardes con amigos.

Tardes que se prolongan en noches, en madrugadas enteras solo hablando, jugando a las cartas, a las películas, picoteando hasta estar llenos, enlazando una comida con otra, sin mirar la hora. Tardes con amigos. No podía creer la cantidad de comida que habían preparado en las dos horas que me había quedado cao. Los platos…

Inspiración.

“Qué mierda…”, resoplé hablando conmigo misma, desganada, viendo el reloj pasar las horas sin que del lápiz saliera el mínimo ápice de inspiración. Recorrí de memoria las grietas de la mesa donde, se supone, producía millones de ideas maravillosas, donde la creatividad fluía de forma armoniosa, la misma en la que, las horas pasaban con…

Reinauguración.

Mmm, me encanta ir saboreando e imaginando antes de que sucedan, como vaticinios excitantes de tiempos futuros que adivinan lenguas aventureras y jugosos besos. Esperando a mi chico en la cocina aquella mañana, mi cuerpo se impacientaba culpando la lentitud del panadero por su tardanza y mis dedos luchaban contra mi mente mientras se intentaban…