Y remojado…

Él también tenía calor. Todas las islas tenían calor. Sentada en el fondo de la pequeña bañera rodeada de azulejos setenteros chillones, de rojo en lo que había sido agua fresca y ahora era tibia por el calor de mi cuerpo, ví su calzoncillo caer y aquel delicioso trozo de carne quedar a la altura…

Rayando…

El calor me daba un poco de sueño y, a medida que el paisaje se hacía más árido me restregué los ojos para aguantar el tipo y no contagiarle el cansancio a mi chico. Encendí la radio intentando sintonizar algo interesante, yendo de una emisora en otra, evitando los últimos éxitos que resonaban en cada…

Bienvenidas.

“¡Hola!”,dijo Marta avisando de su llegada. Sandra saltó del sillón aterrizando con ambos pies, no sé ni cómo. Resoplé aliviada, incapaz de seguirle el ritmo más rato. Corrió hacia su chica, mi chica, o tal vez fue ella la que lo había sido hacía tiempo, la que lo seguía siendo a pesar del tiempo, para…

Por el suelo.

Luces tenues, velas encendidas, bossa nova como banda sonora y cojines a modo de asiento, nuestra cena de picoteo prometía. Habíamos decidido quedarnos en casa, ver una peli, pasar la noche hablando y así, cuando mi chico quisiera descansar para su trabajo de pintura del día siguiente, no habría problema. Extendimos un mantel en el…

Taládrame.

Cuando has perdido la cuenta de cuántos orgasmos has saboreado, cuando sientes la piel arder en oleadas y la vista perder, mareada, agitada del movimiento, pero el cuerpo te pide ese colofón final de placer… “Taládrame…” Abrí las piernas todo lo que pude y me dejé caer sobre su pecho, sus manos recorrieron mi cuerpo,…

Grupo de wassap.

“Vamos a estar un poco justas, pero deberían venir a pasar la Semana Santa”. “Mmm…, toda una proposición indecente, no esperaba menos de tí”, respondió Brenda sobre la marcha. “Jajaja, no sé si indecente, pero proposición sí que es”. “Por mí estupendo”, dijo Marta, sonrisa y guiño. “Tengo unos tanguitas nuevos geniales…”, interrumpió Sandra. “Uff,…