Cremoso.

Boquita de piñón con los labios bien juntos, la coloqué en medio para empezar a chupar con fuerza, sorbiendo el rico batido helado que Marta había preparado. “Mmmm…,”, gemí dando rienda suelta a mi lado goloso, al paladar que tanto ansía chocolate en cualquier momento, a la lujuriosa gula que me acompaña a todas horas….

Segunda ronda.

Nunca me quedo con ganas de más por insatisfacción, sino por gula, la gula de querer más, de ansiar su carne dura de cualquier forma, abriéndose paso dentro de mí, entre las piernas o en mi boca. Sin parar a descansar, goteando de placer ambos, con el orgasmo todavía palpitando, caí de rodillas con las…

Hamburguesa y perrito.

Mi chico me miraba incrédulo la cara de deseo con la que observé mi hamburguesa, la delicadeza con la que la acaricié y el ansia de querer olerla. Pasé los dedos por una gota de salsa que se derramaba por lo jugosa que estaba, y me los llevé a la boca gimiendo las ganas. No…

Pecadora.

Soy una pecadora. Soy culpable de caer una y otra vez en la tentación, culpable de dejarme llevar por el placer de los sentidos y disfrutar una y otra vez de los placeres de la carne, conocedora y consciente de mis pecados capitales, la lujuria y la gula. Mi chico y yo decidimos “darnos un…