Inspiración.

“Qué mierda…”, resoplé hablando conmigo misma, desganada, viendo el reloj pasar las horas sin que del lápiz saliera el mínimo ápice de inspiración. Recorrí de memoria las grietas de la mesa donde, se supone, producía millones de ideas maravillosas, donde la creatividad fluía de forma armoniosa, la misma en la que, las horas pasaban con…

Carácter.

Hay días en los que todo me molesta, en los que el mal genio se apodera de mí y, como una chiquilla con una pataleta, veo el mundo desde un punto donde nadie hace nada bien, donde todo está mal y parece que los astros se alinean para que todo me salga mal. Odio estar…