Causa y efecto.

El día estaba estupendo para pasarlo echada al lado de la piscina, tostando el cuerpo al sol, todo el cuerpo, un noventa y nueve por ciento de él, porque el biquini era tan pequeño que hasta mis labios desistieron y escaparon a la lycra, liberándose de ella, dejando que fueran clítoris y pezones los que…

Celebrando.

Hundí los dedos entre mis piernas abiertas, hambrienta de ellos, deseosa de aplacar las ganas de placer que me mojaban. Una frente a la otra, pero censuradas por el algodón de nuestras braguitas, acomodadas en su sofá, nos masturbamos con el sonido de fondo de los orgasmos grabados, saboreando las melodías que las conocidas voces…

Mastúrbame…

La boca se me hizo agua de pensar en sus dedos acariciar mi clítoris y me noté empapada ante la idea de ordenárselo, encaminándome a ratos tímida, a ratos confiada, buscando el calor de sus huellas dactilares. Lo observé a escondidas, imaginando sus falanges emborracharse de mis jugos, utilizarlos de lubricante al rozar mi piel,…

Verano inaugurado.

El sol pegaba con fuerza y, aunque no estábamos en una playa brasileña, la bossa nova emborrachaba nuestros oídos con sensuales ritmos mientras entrábamos y salíamos de la piscina o nos dábamos crema. De anuncio, pero desnudos… Mi chico había optado por el remojo perpétuo, nadando piscina alante, piscina atrás, distrayendo la mente de nosotras…

Segunda ronda.

Nunca me quedo con ganas de más por insatisfacción, sino por gula, la gula de querer más, de ansiar su carne dura de cualquier forma, abriéndose paso dentro de mí, entre las piernas o en mi boca. Sin parar a descansar, goteando de placer ambos, con el orgasmo todavía palpitando, caí de rodillas con las…

Temporada de bragas.

Había calor. El efecto sauna de los pantalones se hacía insoportable y las piernas pedían a gritos la libertad confiscada desde noviembre, protestando con ardientes latidos para hacerse oír. Echada en el sillón,levanté la cadera y metí los dedos por la pretina del pantalón, empujando, liberando mi culito y tirando desesperada por las perneras, al…