Rayando…

El calor me daba un poco de sueño y, a medida que el paisaje se hacía más árido me restregué los ojos para aguantar el tipo y no contagiarle el cansancio a mi chico. Encendí la radio intentando sintonizar algo interesante, yendo de una emisora en otra, evitando los últimos éxitos que resonaban en cada…

Preocupaciones.

“Bueno, pues genial, y desde que hagamos unos arreglitos, vamos a estar de lujo”, empecé a decir camino de casa mientras dejábamos el sol atrás y se empezaba a nublar. “No vamos a hacer arreglos”, dijo mi chico tajante. “Que sí, por lo menos unas manitas de pintura, incluyendo los muebles de la cocina…, incluso…

Sobrecalentamiento.

“¡Me niego a llamar la grúa ahora!”, gritó Sandra dando un portazo al salir del coche, “Con lo bien que ha estado el día, y ahora esto”, añadió con voz compungida. “No te preocupes, lo puedes dejar aquí aparcado y ya mañana lo resuelves”, dije intentando calmarla, “Yo te acerco a casa”, me ofrecí acariciando…

Corre, corre…

Se nos fue el santo al cielo, tranquilamente, de paseo, haciendo tiempo tras salir del hotel, maleta en el maletero. Temimos que el barco nos dejara en tierra y apuramos pisando el acelerador, convirtiendo las ganas de quedarnos de un minuto antes en deseo de irnos raudos. Rizos alborotados, aguantando la respiración, ‘Tranquila que llegamos’,…

Salida.

El beso en la sala nos había dejado con ganas de más. Salimos sin comentar mucho la película, sin saber qué hacer ahora, excitadas todavía por los dulces bocados. Mi coche, en una esquina del parking ya casi vacío a aquellas horas nos esperaba y al mirarnos las dos, aceleramos el paso ansiosas por dar…

Rumbo al placer.

Cuando ya la playa no amainaba sino incrementaba nuestro deseo, Brenda propuso ir a su casa, “Podemos hacer unos batidos…”, dijo con su voz profunda y sexy. El coche rebosaba hormonas con Brenda y Tania a cada lado de Marta en el asiento trasero, besándose descontroladamente e incluyéndola como plato principal de su festín particular….