De nuevo…

La visión de Brenda subida al bordillo de la piscina degustando a Tania, había hecho que la piscina casi hirviera. Su culito en pompa por fuera del agua dejaba ver sus labios brillantes e hinchados, mientras se movía acompasada, embistiendo con la lengua a su chica, que disfrutada echada, muy abierta, expuesta. Rodeé a mi…

Exhibicionistas, voyeurs y viceversa.

No hice nada más. Despistada o a conciencia, lo más que logré hacer fue llegar a casa, inmersa en mi mundo, absorta por los pensamientos lujuriosos que me rodeaban, como sátiros que bailaban a mi alrededor recordándome los momentos vividos en su canción. ‘Te vió disfrutando…’, decían… ‘De tu cuerpo gozando…’, entonaban… ‘Sus noches acompañaste…’…

Rutina o ritual.

Todas las rutinas son tediosas por el simple aburrimiento de repetir una acción día sí y día también, sin que cambie la ejecución ni el resultado, siendo la depilación íntima un claro ejemplo. El hecho de no estar definitivamente suave y sedosa, de pasar los dedos entre los labios y notar el vello cual barba…