Calor en el súper.

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calor en el súper 1

¿Por qué hay tanta gente en la cola de la chacina…? A lo mejor están regalando el jamón… O había un concurso de bocadillos en la plaza del pueblo y yo no me había enterado… Y qué calor… Los ventiladores no dan abasto… Qué pelo lleva esa señora y encima pide las lonchas contadas… ¿Por qué las quiere contadas, Señora? ¿Y luego pedirá las mismas de queso? ¿O eso ya es obsesión? Porque sería lo lógico, luego queda el sandwich mal… ¡Uy, mensaje! La cuestión es encontrar el móvil, que tiene que estar porque lo acabo de sentir vibrar… ¿No tendré el síndrome ese en el que la gente cree que el móvil suena? No me extrañaría, la verdad… ¡Ya lo toco! Dios, quedan diez números…, no avanza… Ah, Marta… Jeje… A ver qué dice… Mmm, fotos… ¡Cabronas, estoy en el súper! A ver si alguien va a mirarme la pantalla… Para cuando llegue a casa, dice… Jo, pues me queda un rato para el jamón… Qué bien se lo pasan… Jajaja, previo a San Juan… Ya veremos… Uff… Foto de dedos mojados… Qué calor hace aquí dentro… Seguro que yo también podría mojar así los dedos… Ahora mismo…

“¡¡¡37!!!”

calor en el super 2

“SIIIII”.

Locuras de grupos.

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‘Qué bien lo pasamos…, hay que repetir…’. dijo Brenda por el grupo.

‘Ah, cuándo quedaron que nos lo perdimos?’

‘Subí a yoga el otro día, y luego me quedé un rato…’

‘Jajajaja, un rato dice!!!’

locuras de grupos 2.jpg

‘Y subió su chico también’.

‘Pudieron haber avisado…’

‘Fue improvisado…, cambiando de tema, las espero para las hogueras eh!!!’

‘Siiii’.

‘Cuenta con nosotras también!!!’

‘Como te descuides se te presentan desde el día antes… jajajjaja…’

‘Ah, pues no me importaría…, vengan cuando quieran!!!’

‘Ah, pues a ver si podemos…’

‘Qué llevamos?’

‘Nada, nada, ya me ocupo yo!!!’

‘Uy, quién la verá, sólo con un delantal, preparando la comida…’

locuras de grupos 1

‘Ya te gustaría…’

‘Pues claro…’

‘No me líes, que estoy ocupada!!! Chao!!!’

Inspiración.

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“Qué mierda…”, resoplé hablando conmigo misma, desganada, viendo el reloj pasar las horas sin que del lápiz saliera el mínimo ápice de inspiración.

Inspiración 1, 18 junio 2017.jpg

Recorrí de memoria las grietas de la mesa donde, se supone, producía millones de ideas maravillosas, donde la creatividad fluía de forma armoniosa, la misma en la que, las horas pasaban con pajaritos proyectados que amenizaban mis días de trabajo.

Pero no. La dura y vieja madera con falta de restaurar era cruel conmigo, desafiando mi cordura mientras se hacía la fuerte, sin importarle los golpecitos que le propiciaba con la parte de atrás del lápiz cuando me ponía nerviosa, sonriendo cuando acababa por soltarlo enfurecida contra su barniz gastado.

“Si las musas no vienen, hay que buscarlas…”, dije resoplando, tomándome un segundo para acariciar la pequeña palmera que sobrevivía a mi lado, cogiendo el afilador y metiendo el lápiz, girándolo, respirando el delicioso aroma a madera y cerrando los ojos para escuchar el crujir de la misma mientras emergía la nueva punta.

Miré la perfecta viruta que se había creado sin romperse, como una falda flamenca, empujándola al vacío, viendo el baile que se marcaba antes de caer fulminada en la papelera. Me sacudí los dedos y volví a la carga, dominando el dichoso palito amarillo y negro, resquebrajando un poco el afilado grafito al forzarlo contra la libreta.

inspiración 2, 18 junio 2017.jpg

“Vamos allá…”, suspiré sin llegar a escuchar los pajaritos, esperando que las musas estuvieran cerca. “Y si no están, que les den…, ya me apaño sola”, reivindiqué sonriendo, espantándolas como si hubiera echado sal en la puerta o colgado una ristra de ajos,confiando en mi misma, empezando los trazos.

De vuelta.

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Otra vez este antro…

Entré en el piso sonriendo, intentando actuar de forma natural para que mi chico no se diera cuenta de mi pesar, fingiendo estar a gusto.

Cómo echo de menos Santa Cruz…

Puse el bolso sobre la silla,aunque en mi mente lo había aventado con fuerza, haciendo que rebotara en el espaldar y cayera derramando su contenido como una herida de guerra.

de vuelta- 1

Lejos…, estamos lejos…

Abrí la ventana para que corriera el aire, para ventilar, aprovechando para asomarme y mirar al mar, resoplando en silencio.

Supongo que con el verano se me pasará…, las chicas vendrán más…

Me giré y apoyé los codos en el reborde de la ventana, estirando las piernas, escurriéndome un poco mientras mis ojos se fijaban en el escritorio, a mi derecha, rebosante de apuntes, con el proyecto a medias.

Y encima eso…, a ver si queda bien…

Mi chico apareció en pijama, justo para ver cómo casi me disloco el cuello al protestar, al patalear. Sonreí y me encogí de hombros mientras se acercaba.

de vuelta-2.jpg

“Yo también echo todo de menos…”, confesó.

“Bueno, los cambios cuestan…”, dije autoconvenciéndome.

“Ah, ahora resulta que vas a ser la fuerte…”, protestó.

“Bah…, eso y mucho más…”, coqueteé sin remedio, haciendo un bailito acorde, sacudiéndome el mal momento.

Rayando…

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El calor me daba un poco de sueño y, a medida que el paisaje se hacía más árido me restregué los ojos para aguantar el tipo y no contagiarle el cansancio a mi chico. Encendí la radio intentando sintonizar algo interesante, yendo de una emisora en otra, evitando los últimos éxitos que resonaban en cada esquina de la isla.

rayando...1

“Deja esa…”, dijo mi chico cuando ya había pasado la de su gusto, obligándome a ir para atrás, esperando cogerla de nuevo.

La melodía tranquila y la letra que todos nos sabemos de memoria empezó a subir los ánimos a pesar del tiempo pasado, de los años que hacía que no la escuchábamos, himno de cualquier excursión, como tantas otras de ese grupo, banda sonora de cualquier hoguera.

Sin darme cuenta empecé a ladear la cabeza, empezando a entonar la letra, dejando que mi chico subiera el volumen mientras él también tarareaba a coro los estribillos.

La voz rota del cantante parecía estar con nosotros, seca del calor de la tarde, en el asiento trasero de la camioneta sucia y vieja que tantas otras veces nos había escuchado cantar juntos, ya fuera camino de la playa o del supermercado.

rayando 2.jpg

Última estrofa nos miramos sonriendo, con menos calor, más cerca de casa, Rayando el Sol…