Ganas.

Cosquillas que con tan solo un primer roce derriban muros y debilitan guardias. Campanitas que tintinean llamando fieles a las puertas. Pétalos que se abren. Manantiales que generan aguas calientes y dedos que las prueban. Entre muslos separados, acantilados de entrada infinitos, abismos consentidores donde no caben arrepentimientos, lujuria de lleno. Labios, reflejo de deseo;…