Palabrejas y juegos de pareja.

“Uff…, me enfondaste…”, dije a modo de queja, levantándome del sillón con una mano apretando mi chochito, que latía escocido por el trajín previo. “Qué va…”, dijo mi chico. “Reventada…”, añadí de forma dramática. “Dichos canarios por Valeria”, bromeó mi chico riendo, envolviendo su miembro menguante en un pañuelo de papel para evitar desastres. Me…