Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

No sé si el biquini sonó a mojado por el peso que llevaba de mi flujo, o porque no le había dado tiempo a secarse en los metros que caminamos de vuelta de la playa, pero cayó a plomo enredado en mis pies, sonando a chapuzón sobre el suelo de granito al que ahora no prestaba atención, ocupada en desarmar el nudo que se había formado en el cordón del bañador de mi chico y encarcelaba su erección durante no sabíamos cuánto.

enredados 1.png

Mis uñas no podían con él, desistiendo desesperadas. “Jolín”, dije protestando, agachándome para ver más de cerca de qué lado tenía que tirar, angustiada de que no lo pudiera sacar jamás. “Vas a tener que vivir así toda la vida…”, bromeé.

“El chico del bañador…”, bromeó él esperando con paciencia, mirándome desde arriba.

Le dí mil vueltas, girando, mirando y metiendo las uñas, sin que se me pasara el calentón, pero hasta el moño de la situación.

“Si quieres córtalo”, propuso.

“Espera…, un poco más…, casi…, siiiiii”, exclamé satisfecha al lograr abrir un pequeño hueco por el que al final pasó mi dedo.

“Pensé que te habías corrido…”, sonrió mientras me veía sacar su pene, que dejaba caer la piel hacia atrás como si se desperazara, levantándose de una siesta, estirándose hasta botar sobre mis labios.

“No soy tan rápida…”, protesté antes de besarlo, metiéndolo con calma, chupándolo frío y salado. “Dame un ratito…”

“Te doy lo que quieras…”

enredados 2.png

“Qué porno sonó eso…”

“Y bien que te gusta…”, dijo señalando cómo mis dedos se perdían entre mis piernas, comprobando la humedad que brotaba de manera incesante.

Sonreí lo que su glande me permitió, siguiendo mis movimientos de cabeza, arriba y abajo, succionando con fuerza al subir, soltando los labios al bajar y acompañando la mano que me quedaba libre, apretándolo, notando la sangre bombear sus gruñidos cada vez menos espaciados hasta saborear una deliciosa gotita transparente preseminal.

“Mmmm…”