Atardecer.

Todavía quedaba bastante gente en la playa, al del sol hasta su puesta, sacando el máximo partido a cada rayo, exprimiendo el día al límite. El agua estaba agradable, o mi cuerpo estaba caliente y agradeció el fresco aportado, sin erizarme, aguantando mis pezones, libres sin biquini, el test a la perfección. Lo abrace con…