Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La boca se me hizo agua de pensar en sus dedos acariciar mi clítoris y me noté empapada ante la idea de ordenárselo, encaminándome a ratos tímida, a ratos confiada, buscando el calor de sus huellas dactilares.

masturbame 2.jpg

Lo observé a escondidas, imaginando sus falanges emborracharse de mis jugos, utilizarlos de lubricante al rozar mi piel, saboreando en seco el olor a excitación que le llegaba.

Deslicé las manos por mi cuerpo hasta encontrar el borde de mis braguitas, llevándolas hasta los tobillos sin sorprenderme del gelatinoso líquido que transportaban, tentada de probarlo, de lamer el algodón hasta que no quedara nada.

Opté por deshacerme de la camiseta y el nivel de deseo aumentó al verme desnuda en el pasillo, caminando hacia él sin que sonara música, plantándome delante suyo, esperando a que levantara la vista, segura de que el rechazo no era una opción, dando por sentada su entrega.

“Mastúrbame…”

“¿Ahora?”, dijo con cara de extrañado.

Mi sorpresa, por un segundo, pasó a enfado, tras el que vi sus ojeras, allí sentado, descansando después del día de trabajo, y yo, allí de pie, en mi aura de egoísmo personificado, pretendiendo que, como un interruptor, se encendiera al toque.

masturbame 1

“Ay, perdona…”, dije poniendo los pies en la tierra de nuevo, corriendo a buscar las braguitas empapadas y la camiseta que tan elegantemente habían adornado el suelo.

“No, no, perdona tú…, estoy un poco cansado…”, me siguió sintiéndose mal, “Dentro de un rato…”

“No, tranquilo”, me apresuré a decir mientras me vestía, “Qué tonta…” Lo besé y fuimos a sentarnos juntos, él sintiéndose culpable y yo, avergonzada.