Sonidos.

“¡Más fuerte…!”

El silencio y la sensibilidad previa quedaron ensombrecidas por los gemidos y afirmaciones que salían de nuestros labios, nuestros sucios y lascivos labios.

sonidos 1

“Ohh…”

Los gemidos a media luz parecían encandilar nuestras miradas, que se volvían buscando la expresión del rostro en concordancia, gestos que podrían clasificarse como dolorosos, pero que estaban envueltos en placer.

“Sigue así…”

Órdenes acatadas sin rechistar.

“No pares…”

Exigencias llevadas a cabo sin protestar.

“Ahh…, ahh…, ahhhh…”

Logros conseguidos, saboreados y tragados, el sabor del triunfo era exquisito, pero mucho mejor compartido, como una carrera de relevos en la que, mano a mano, una le daba el placer a la otra, cayendo seguidas, en un orgasmo continuo que se prolongó mientras nos corríamos las cinco.

“Ven…”, le dije a mi chico, a punto, sudando tras haberlo compartido entre todas, ruborizado, a punto, por haber aguantado tanto.

sonidos 2

Vino de rodillas hasta mi, acostada en el suelo. Desde que lo tuve a mano, me deshice del apretado traje de buzo que lo embutía, empezando a masajearlo, apuntando hacia mis pechos. Me miraba desencajado y yo a él, disfrutando, mientras las demás observaban el fin de fiesta, viendo cómo empezaban los gruñidos, los disparos certeros, fuegos artificiales de crema en mis pechos.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Do not squeeze too hard because you stink

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s