De vuelta.

Otra vez este antro… Entré en el piso sonriendo, intentando actuar de forma natural para que mi chico no se diera cuenta de mi pesar, fingiendo estar a gusto. Cómo echo de menos Santa Cruz… Puse el bolso sobre la silla,aunque en mi mente lo había aventado con fuerza, haciendo que rebotara en el espaldar…