Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , ,

El calor me daba un poco de sueño y, a medida que el paisaje se hacía más árido me restregué los ojos para aguantar el tipo y no contagiarle el cansancio a mi chico. Encendí la radio intentando sintonizar algo interesante, yendo de una emisora en otra, evitando los últimos éxitos que resonaban en cada esquina de la isla.

rayando...1

“Deja esa…”, dijo mi chico cuando ya había pasado la de su gusto, obligándome a ir para atrás, esperando cogerla de nuevo.

La melodía tranquila y la letra que todos nos sabemos de memoria empezó a subir los ánimos a pesar del tiempo pasado, de los años que hacía que no la escuchábamos, himno de cualquier excursión, como tantas otras de ese grupo, banda sonora de cualquier hoguera.

Sin darme cuenta empecé a ladear la cabeza, empezando a entonar la letra, dejando que mi chico subiera el volumen mientras él también tarareaba a coro los estribillos.

La voz rota del cantante parecía estar con nosotros, seca del calor de la tarde, en el asiento trasero de la camioneta sucia y vieja que tantas otras veces nos había escuchado cantar juntos, ya fuera camino de la playa o del supermercado.

rayando 2.jpg

Última estrofa nos miramos sonriendo, con menos calor, más cerca de casa, Rayando el Sol…