Tres por uno.

Tres por uno. Tres a por uno. Tres lenguas calientes a por su pene ardiente… No fue una pelea ni una lamió más que otra, fue un juego en el que lo  compartimos entre besos, rozándonos, perdiéndonos en el trayecto cuando nuestros labios se acercaban demasiado, como imanes de deseo. Tania en medio y Brenda…