Improvisando.

“¿Por qué no llamas a tu chico para que venga?”, propuso Brenda. “¿Ahora?” “Sí, así no te tienes que ir”, añadió secándose con fuerza, dejando la toalla a un lado, luciendo su cuerpo desnudo por el baño. “Uy qué buena idea Brenda…, además, es viernes”, me animó Tania, envuelta como un rollito de primavera, sentada…