Gresite.

El gresite del baño del dormitorio de Brenda era espectacular. Cada vez que lo veía, un suspiro salía de mis pulmones a modo de orgasmo decorativo, pero esta vez, el orgasmo era de verdad. Los cuadraditos de colores empañados en el vaho del agua caliente o de mis jadeos, lucían igual de bonitos, algunos en…