Juego de labios.

Una tras otra nos acercábamos de rodillas, gateando sin rozarlo, colocando las piernas a ambos lados de las suyas mientras él se agarraba las manos, que deseaban escaparse a palpar los muslos. Las que quedaban fuera, en el círculo, observaban en silencio los besos tiernos que disfrutaba mi chico, viendo cómo se rozaban los labios…

Cinco Valerias.

Sentados los seis en el suelo, habíamos hecho sitio, rodando la mesita de café y colocándonos en círculo. Mi chico, con los ojos vendados, esperaba a que en silencio nos pusiéramos de acuerdo de quién empezaría, apoyado contra el sofá, con los brazos cruzados. “No puedes tocar”, dijo Brenda asegurando el nudo. “Y nosotras no…

Juegos.

“Deberíamos jugar a algo”, dijo Sandra intentando que nos animáramos, que la fiesta no decayera después de la panzada que nos habíamos dado. “¿Y a qué quieres jugar? Yo estoy abollada…”, dijo Brenda. “Y yo…”, dije recogiendo lo poco que había quedado en la mesa, deseando que nadie tuviera ganas de hacer nada. “¿Qué tal…

San Juan.

Pilas de maderas distribuidas por la playa empezaban a prender al ritmo de algunos tambores bohemios de dueños con grelos, invocando buenos deseos. Gente paseando, diferentes puestos, el pueblo era pura vida en la noche más corta del año, la de rituales ancestrales, en la que las culturas confluyen sin chocar. El hipnotizante movimiento del…

Tardes con amigos.

Tardes que se prolongan en noches, en madrugadas enteras solo hablando, jugando a las cartas, a las películas, picoteando hasta estar llenos, enlazando una comida con otra, sin mirar la hora. Tardes con amigos. No podía creer la cantidad de comida que habían preparado en las dos horas que me había quedado cao. Los platos…

Bella o Durmiente.

Desperté aturdida, un poco mareada, pero aliviada al notar que el dolor de cabeza había desaparecido. Al quitarme la toalla de la cabeza me arrugué sorprendida de que ya no fuera tan de día, preocupora por mis amigas, oyendo ahora su conversación atravesar paredes hasta mi. No reconocí la imagen del espejo. Pálida, sin los…