Un ratito.

“Mira lo que me encontré hoy en el gym…”, dijo Tania al abrir la puerta, a modo de llamada para que Brenda viniera. “Uy…”, dijo al doblar la esquina del pasillo, trapo de cocina en mano, secándose mientras se acercaba para abrazarnos. “¡Qué sorpresa!” “Me moría de ganas de verlas…, y necesitaba aire diferente, a…

Añorado yoga.

Entré en la clase y dejé la bolsa en el rinconcito de siempre, contenta de estar allí aunque solo fuese por un día, saludando a los rostros conocidos, sonriendo de lejos a los nuevos. Por supuesto, la amplia sala estaba igual, con unos ambientadores naturales de lavanda y un radiocassette que nos acompañaba con unos…

Inspiración.

La falta de inspiración me desespera. Horas después de estar sentada delante de mi libreta de colores, con el lápiz dando vueltas entre los dedos, lo solté con rabia, levantándome con la cabeza a punto de estallar por la frustración. El canvas blanco y minimalista que era nuestro pisito no me aportaba ideas a pesar…

Y sonreí…

“No me gusta…, que va, debes estar loca si piensas que voy a poner eso…, y esos colores, ni por asomo…, mira a ver cómo lo arreglas…, uff, pues no sé yo ehh…, me esperaba algo diferente…, no es que lo odie, pero no me dice nada, tienes que cambiar cosas…” No sabía qué cara…

Contrarreloj.

“Sólo un minutito más…”, supliqué sujetando su brazo, agarrándome con fuerza para que no se fuera, saboreando todavía el orgasmo, tendidos sobre las sábanas revueltas. La respiración en su pecho aún era agitada y, echado boca arriba, mantenía los ojos abiertos para no dormirse, intentando que la hormona del sueño no hiciera efecto. “Ay espera…”,…

Discreto.

Empecé a abrir los ojos y, ante mí, el cabecero. A izquierda y derecha, paredes blancas a los fondos, donde llegaban las mesas de noche por lo estrecho del dormitorio. Acolchado, me acercaba hasta tocarlo con la frente, alejándome de nuevo para repetir la operación infinitas veces, muda, mientras el movimiento de vibración corría por…