Usos del tanga.

Cerré el grifo temiendo que el agua se enfriara, reduciendo la probabilidad de catástrofes que nos pudieran apagar, aunque era consciente de que, como un mechero, podía prender enseguida de nuevo, fuera cual fuera la situación.

Estaba empapada. Casi no me aguantaba sobre el pequeño reborde que la bañera me ofrecía como asiento y la pared estaba helada, haciendo que en segundos se me pusiera la piel de gallina y los pezones duros como para cortar cristales.

El agua resbalaba por mi piel, ya sin olor a crema, sin olor a playa, solo a mí, a ese característico aroma personal e indescriptible que define a cada persona, aunque también olía a tela de bañador mojada, al tanga que todavía tenía puesto y contenía los latidos de mi chochito, que parecía que se iba a salir.

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Mi chico se acercó. Primero un pie, luego otro, se metió en la bañera, dejándome a la altura de los labios la imponente tienda que campaña que se coronaba ahora con una pequeña gotita en la punta, que casi me hizo perder la calma. Se sentó frente a mí, en el borde del otro lado, mirándome fijamente mientras su brazo se alargaba hacia la prenda, preparando índice y corazón para apartarlo, para liberar mis labios.

Mi respiración se tornó en pequeños gemidos con tan sólo ver la cercanía de sus dedos, jadeando al sentirlos rozándome la ingle, decididos, expertos, tirando con confianza de la tela, descubriendo un labio, yendo después a por el otro, dejando mi clítoris preso e indefenso mientras se tomaba una pausa.

“¿Cuál es el plan?”, pregunté viendo que ahora el control lo tenía él, mientras su silencio me excitaba desmesuradamente.

Volvió a poner la mano, esta vez sobre mi pubis, sujetando el tanga, con índice y pulgar, empezando a hacer pequeños y repetitivos movimientos hacia arriba, presionando con la tela sobre mi clítoris, haciendo que el capuchón se moviera, dejando ver el poco pelo que me dejo en la parte alta mientras los rozaba.

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La deliciosa y suave fricción continuó durante unos minutos, arriba y abajo, sin que se cansara, viendo como mi respiración se aceleraba, masturbándome como yo nunca lo había hecho antes mientras el tanga, cubierto de mi flujo, lo repartía por la zona.

Noté que se me cerraban los ojos y que la lengua buscaba algo que lamer, recorriendo los labios de comisura a comisura, mientras el placer se acumulaba y el cuerpo se tensaba antes de estallar entre sus dedos sin que, apenas, me tocara.

24 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Sabes? Hay un buen mercado para esas tangas 😈😈😈 jejeje

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    1. Valeria dice:

      Jajajaja, siii, la gente las vende… 😉

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      1. Y yo las compro Jajajaja muack

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      2. Valeria dice:

        No me lo he planteado todavía 😉

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  2. chus dice:

    A esa bañera hay que ponerle una mampara para que el día menos pensado no haya que lamentar una desgracia….

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    1. Valeria dice:

      Y qué va a impedir una mampara?

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      1. chus dice:

        Caerse fuera?

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      2. Valeria dice:

        Las mamparas son para que no salga el agua, tú puedes tropezarte, romperla y clavarte un plástico!!! O exagero…?

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      3. chus dice:

        Eso las nuestras que somos tacaños, pero he oído rumores de que las hay irrompibles o casi… pero es solo un rumor, tampoco me hagas mucho caso.

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      4. Valeria dice:

        Jajajjaaja, besitos Chus!!!

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      5. chus dice:

        Besos húmedos Valeria 😉

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      6. Reflexionando en voz alta dice:

        Y unas barras (como las de discapacitados)?

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  3. Ayyyy si esa bañera hablara….😘😘

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    1. Valeria dice:

      Jajajaja, y eso que hace poco que la conozco… Besitos Raúl 😉

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  4. Reflexionando en voz alta dice:

    Mucho cuidado con los “diamantes”. También pueden cortar el alicatado de la pared y -amén de posibles accidentes cortantes-puedes despedirte de la fianza del alquiler.

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    1. Valeria dice:

      Jajaja, es verdad, imagínate!!!

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  5. canallathor dice:

    Jajajaj tus ilustraciones y textos, cielo, tienen una extraña conexión con mi barra.
    Un beso sucio

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    1. Valeria dice:

      Ah si??? Jeje, me alegra que te gustara 😉

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  6. en el mejor momento, muy bueno vale

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      1. sigues muy bien vale muy bien

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