Un poquito…

“¿Me das a probar un poquito…?”, preguntó mi chico medio escondido en el arco del pasillo, refiriéndose a los dedos que me disponía a lamer para probar mi flujo. “¿Cuánto tiempo llevas ahí?”, suspiré acalorada empezando a caminar para ir a su encuentro. “No mucho…, no has tardado nada…”, respondió con tono burlón. Sonreí al…