Apuntes.

Cómo me gusta la decoración, pero qué aburrida es la teoría… La silla se me volvió una piedra en breve y el sillón no me hizo el favor mucho rato más, volviéndose demasiado blando por algunos sitios y duro y tieso en otros. Ya no sabía cómo cruzar las piernas, de qué manera sujetar los…