Sin agobios…

“He retado a la del espejo a ponerse en forma”, anuncié convencida al salir del baño, “Ya sabes, la loca de los rizos…”, le sonreí a mi chico que estaba descalzándose sentado en la cama. “Estás bien, no te agobies…”, respondió con tono de sentir que se repetía. “Pero puedo estar mejor…” “Claro, todo el…