Conversación con Marta.

Mi chico volvió a su rinconcito, a la butaca de la esquina, sorprendido al ver a Marta relamiéndose y saboreando la mezcla de su crema y mi jugo, mientras yo la miraba del mismo modo, excitada y sorprendida por su desaparecida timidez y sus atrevidas ganas de jugar. “Eso no me lo esperaba…”, fue todo…

De vuelta a la cama.

Nos secamos a conciencia, repasando con la toalla zonas que permanecían húmedas a pesar de la insistencia, acercándonos a comprobar in situ el problema. Frente a frente vi cuál era, el clítoris palpitante de Marta, igual que el mío no dejaba de dar señales, pidiendo más y más flujo, preparándose para una segunda batalla. Pero…

Hora del baño.

“Vayan a ducharse en lo que yo cambio la cama”, dijo mi chico de forma suave y delicada, bien por el desgaste de su orgasmo, bien para mantener el ambiente como estaba. Sonreímos exhaustas, recomponiendo nuestros pasos, intentando no parecer torpes al darlos, manteniendo el sugerente halo frente a la otra. Llegamos al baño, pero…

De aceite y deseo.

Nuestros cuerpos resbalaban el uno contra el otro por el aceite. La suavidad y untuosidad nos hacía vibrar al compás de nuestras manos, que no se detenían ante gemidos ni suspiros. Las manos de mi chico nos ayudaban, intentando que no nos dislocáramos algo ante el ímpetu de nuestros movimientos. Las piernas y los brazos…

Regalito de Marta.

Marta se levantó del sofá directa hacia su bolso de viaje, todavía en la entrada, abriéndolo con calma y sacando un bote de su interior. Al acercarse de nuevo, la picardía en su mirada me entusiasmó y provocó que mi chico se agarrrara a su sillón. “Traje un regalito”, dijo de pie a mi lado,…

Sábado con Marta.

Marta llegó a media mañana, tan efusiva y vital como siempre. Me besó desde que entró bajo la atónita mirada de mi chico, y yo le respondí, amoldando mis labios a los suyos y rozando ligeramente su lengua antes de que se me escapara a besar a mi chico, acorralado en una esquina de la…