Los pantalones de yoga.

Bolso y esterilla en mano acaparo miradas calle abajo. No es que sea una engreída ni que me considere la mujer más guapa del mundo, pero no estoy mal y mis pantalones de yoga dan fe de ello. Me encanta mi culito. A pesar de ser delgada lo tengo bastante grande y redondo. No pasa…

Reunión.

¡Qué desagradable es la gente! Muchas veces pienso que se ha perdido el civismo, ya son muchas las veces que nadie te responde los buenos días, que no te piden disculpas si chocan contigo o que en vez de aguantar la puerta del ascensor, le dan al botón para que cierre más rápido y no…

Los platos.

Al final, los domingos nunca se descansa. Por lo menos en mi caso, siempre estoy liada, haciendo todo lo que durante la semana no da tiempo, sobre todo en lo que a cosas de casa se refiere. Pero por lo menos ya está todo. Ahora, después de fregar estos platos, película con mi chico. Siempre…

Una llamada importante.

Había sido una semana interesante, con muchas emociones. Primero, ver a Sandra, tantos recuerdos y tanto de lo que hablar, podría estar horas escuchándola en silencio, mirando sus labios y lo mucho que gesticulaba al hablar. Segundo, la camarera, qué movimientos más hipnóticos, qué mirada tan pícara. Y tercero, la chica de la otra planta,…

Siesta

Después de una semana horrible en el trabajo, el viernes por la tarde me acurruqué en el sillón debajo de una manta sin ganas de hacer nada. Intenté dejar la mente en blanco, relajarme y descansar un poco para afrontar el fin de semana con ganas, no hay nada peor que empezar un sábado con…

La chica de la otra planta

Mis pensamientos me habían llevado demasiado lejos. Estaba tan mojada que empecé a tener miedo de que mi flujo traspasara el vestido, puesto que solo llevaba un tanga que ya estaba empapado. Pensé que lo mejor era ir al baño y secarme un poco. Cuando me levanté noté como mucho más salía sin previo aviso…